22 de mayo de 2012

Capítulo de los Franciscanos Conventuales de España

Del 14 al 19 de mayo, 30 hermanos Franciscanos Conventuales de España (en representación de toda la Provincia, que comprende también la custodia de Colombia) hemos celebrado el XIX Capítulo provincial en Madrid, presidido por el Ministro general de la Orden. Para los franciscanos, la celebración de un Capítulo es siempre un tiempo de llegada y también de arranque para marchar de nuevo. San Francisco y sus hermanos celebraban varios Capítulos al año “para tratar de las cosas que pertenecen a Dios y de la vida de los hermanos”. Lo mismo hacían los frailes que poco a poco fueron conformando las provincias que iban naciendo por todo el mundo conocido hasta entonces. Hoy en día, el Capítulo provincial, que se celebra cada cuatro años, es la autoridad suprema para una provincia. Los hermanos capitulares eligen al Ministro provincial (aunque también esta elección puede hacerse unos meses antes del Capítulo por carta), al Vicario y a los asistentes; elaboran las orientaciones espirituales, pastorales y fraternas, y las normas que buscan concretar, a nivel provincial, el camino de toda la Orden. Durante el Capítulo son elegidos también los guardianes de las fraternidades.

A lo largo de estos cinco días de encuentro fraterno, hemos podido revisar nuestra vida, a la luz del Evangelio y de nuestra Regla, y nuestra misión en un clima de oración, discernimiento y diálogo fraterno. Uno de los hilos conductores ha sido, sin duda alguna, la “crisis global” que estamos viviendo y que nos interpela como consagrados y como hermanos e hijos de san Francisco. Desde muchos frentes se nos dice que estamos ante un verdadero “cambio de época”. También en la Iglesia, como nos recuerda el Papa con insistencia, se están abriendo tiempos nuevos de una verdadera renovación en la fe y de una audaz “misión a la intemperie” o nueva evangelización, sobre todo en occidente. Como nos recordó el reelegido Ministro provincial, el navarro fray Joaquín Agesta, “los años venideros serán años de riesgo y de apuestas fuertes; esto nos puede producir vértigo, pero hemos de confiar dando lo mejor de nosotros mismos; nos sostiene la esperanza de la presencia del Señor que llena todo de vida y de sentido”

Cada Capítulo es una ocasión preciosa para renovar la respuesta vocacional de cada hermano, ¡el gozo de nuestra forma de vida franciscana!, nuestra obediencia y disponibilidad al Señor y a la Iglesia que nos envían para que por medio de nuestro humilde testimonio el Evangelio y la vida cristiana florecezcan con fuerza en el corazón de tantos hombres y mujeres. 

La primera parte del Capítulo concluyó poniendo en manos de la Virgen María, Señora de los Ángeles, el camino de los próximos cuatros años de la Provincia de España: que Ella sostenga nuestro “sí”, nos confirme en la vida pobre y humilde del Evangelio y extienda nuestros corazones al mayor bien de la Iglesia. La segunda parte del Capítulo tendrá lugar del 2 al 7 de julio.