23 de junio de 2012

Ha fallecido el padre Mariusz Paczóski

Hace unos días, en la ciudad de Roma, murió a los 77 años el padre Mariusz Paczóski, franciscano conventual polaco de la provincia franciscana de Varsovia. Fue durante muchos años rector del Colegio de confesores vaticanos, ministerio que el Papa Clemente XIV confió a los franciscanos conventuales en 1774. El “Colegio de confesores” es un grupo de frailes sacerdotes encargados de las confesiones en cada una de las cuatro basílicas mayores de Roma. 

Antes de ser rector del Colegio de confesores vaticanos fue maestro de novicios, Ministro provincial de Varsovia, Vicario de la Custodia general de Asís y Guardián de Niepokalanów (convento fundado por san Maximiliano Kolbe). Le unió un profunda amistad con el beato Juan Pablo II y tuvo un gran protagonismo en el proceso de canonización del padre Maximiliano Kolbe, mártir en el campo de extermino de Auschwitz en 1941. 

Lo que muy pocos saben es que hasta su muerte repentina ha sido el confesor ordinario del Papa Benedicto XVI, ya desde sus años como cardenal. Ayer por la tarde el Papa oró ante el cuerpo sin vida del padre Paczóski, colocado en la iglesia de san Esteban de los Abisinios, en la Ciudad del Vaticano. 

Todos los que le conocieron destacan de él su amor a san Francisco y a la Orden, así como su fe, sabiduría, humanidad y discreción en el desempeño cotidiano de su vocación y misión como fraile menor conventual. Hoy, 23 de junio, se celebrará el funeral en la Basílica vaticana y posteriormente su cuerpo será trasladado al cementerio del convento de Niepokalanów (Polonia), para recibir allí cristiana sepultura. 

¡Descanse en paz nuestro hermano Mariusz!

Oh Dios, gloria de los fieles y vida de los justos; nosotros, los redimidos por la muerte y resurrección de tu Hijo, te pedimos que acojas con bondad a nuestro hermano Mariusz Paczóski, y, pues creyó en la futura resurrección, merezca alcanzar los gozos de la eterna bienaventuranza. Amén.

El Papa y los frailes rezan ante el féretro del padre Paczóski