9 de julio de 2012

Un franciscano en la Grand Place (de Bruselas)


Aunque puede sonar a un título de película o de documental, lo cierto es que la historia que queremos compartir hoy no tiene nada que ver con el “séptimo arte”. En una entrada anterior tuvimos la oportunidad de informaros acerca del nacimiento de una fraternidad franciscana renovada en Bruselas. Un mes después, a través de fray Alberto (un fraile de la Provincia del norte de Italia), nos llega esta curiosa carta de un joven sorprendido gratamente al ver, por primera vez en su vida, un fraile franciscano con el hábito en la Grand Place de Bruselas. En las siguientes líneas os ofrecemos la traducción de dicha carta.

Carta de Alex – Bruselas

Querido padre Alberto: Me llamo Alex, tengo 28 años y por motivos laborales (trabajo en una multinacional) tengo que viajar con mucha frecuencia por distintos países de Europa. Sigo su blog vocacional franciscano porque me trae muchos recuerdos de mis años en la JUFRA (Juventud Franciscana) de mi ciudad, donde hay un convento franciscano. Como tantos italianos del sur que están sufriendo especialmente la crisis económica, he tenido que marcharme de Italia en busca de un futuro mejor (ahora vivo en Londres). Pues bien, hace algunos días, estando de paso por Bruselas, ni más ni menos que en la plaza central de la ciudad, la famosa Grand Place (en flamenco: Grote Markt), he visto un franciscano “verdadero”, un fraile menor conventual, vestido con vuestro hábito (os conozco desde siempre) y sonriente, cruzar aquel espacio “tan laico” entre turistas indiferentes, comentarios mordaces, miradas de indignación pero también de gran curiosidad. Yo mismo me quedé tremendamente sorprendido y no pude resistirme a seguir a aquel fraile, que en pocos minutos me condujo hasta una iglesia desconocida para mí por estar escondida entre otros edificios, situada en un barrio habitado por numerosos musulmanes, la iglesia de san Antonio. Para mi sorpresa estaba llena de gente (aquí las iglesias están desiertas). Más tarde descubrí que cada martes (ese día era martes) se llena de gente (también de musulmanes) que van a rezar a san Antonio de Padua. En la iglesia he visto a otros frailes con el hábito: Créame, es la primera vez que en esta ciudad (pero también en mis muchos viajes por el norte de Europa) veo a unos religiosos vestidos con el hábito.

Colgado en la puerta de la iglesia pude leer el intenso programa de oración comunitaria, adoración eucarística cotidiana, el servicio a los pobres, el estilo humilde… que siguen los frailes en esa comunidad. Una viejecilla, que hablaba italiano, me dijo entre sorprendida y escandalizada: “Estos frailes viven de limosna”. Desgraciadamente no tenía mucho tiempo y sólo pude saludar a un fraile (que hablaba italiano), cuyo semblante me impresionó mucho. ¿Podría decirme algo más acerca de esta comunidad, padre Alberto? Tengo previsto volver a Bruselas dentro de algunos meses y, sin duda, volveré a visitarles. Gracias. (...) Alex.

Ciertamente este testimonio es una pequeña gota de agua en un océano, aunque no por ello deja de ser significativo y alentador. En esta hora decisiva por la que atraviesa Europa, a todos los niveles, cualquier signo de novedad, aun el más pequeño y humilde, resulta particularmente relevante, ya que el contexto social y cultural nos obliga a replantearnos nuestro testimonio cristiano para que sea de nuevo interpelante y evangelizador. 

“No andéis recordando otros tiempos, ni se queden vuestros sueños en las cosas del pasado. Yo estoy haciendo algo nuevo ¿no lo notáis?”, dice el profeta Isaías. Pues sí que lo notamos, ¡y con mucha fuerza!, aun en medio de tanta confusión y de no pocas resistencias. No sabemos ponerle nombre, no sabemos hacia donde nos llevará, no sabemos lo que Dios nos tiene preparado… Pero lo cierto es que “nadie puede parar la obra del Espíritu” (Giacomo Bini), que nos precede siempre y que prepara ya los caminos que hemos de recorrer para que no nos perdamos. ¡Seguimos acompañando con nuestra oración a los hermanos del convento de Bruselas! Algunas imágenes: enlace