1 de mayo de 2013

El «comienzo» de la vocación...


«En el nombre del Señor comienza la vida de los Hermanos Menores…». Con estas palabras empieza la Regla franciscana, aprobada por el Papa Honorio III en 1223.

La vocación inicia porque hemos sido llamados por Él. No es algo que uno se inventa o decide por su cuenta; no es tampoco el proyecto que uno tiene sobre sí mismo. Es una llamada que se escucha, entre dudas e incertidumbres, y que poco a poco va cambiando tu vida. Y todo esto sin merecerlo. Es más: sabiendo que somos limitados, que estamos llenos de defectos, que no somos los mejores… Dios espera que libremente acojamos su propuesta y nos decidamos a dar el paso; que tengamos la valentía de empezar a caminar con Él; que no apaguemos el deseo de dejarlo todo para seguir sus huellas y servir con humildad a los hermanos. La decisión libre de aceptar o no su invitación es cosa nuestra...

¡Al Señor Jesús gloria y alabanza!