25 de julio de 2013

SAN FRANCISCO Y SUS HERMANOS, PEREGRINOS A COMPOSTELA


En las Florecillas, capítulo 4º, se cuenta lo siguiente a propósito de la peregrinación de san Francisco a Compostela:
En los comienzos de la fundación de la Orden, cuando aún eran pocos los hermanos y no habían sido establecidos los conventos, san Francisco fue, por devoción, a Santiago de Galicia, llevando consigo algunos hermanos; entre ellos, al hermano Bernardo. Yendo así juntos por el camino, encontraron en un pueblo a un pobre enfermo; san Francisco, compadecido, dijo al hermano Bernardo: Hijo mío, quiero que te quedes aquí a servir a este enfermo. El hermano Bernardo, arrodillándose humildemente e inclinando la cabeza, recibió la obediencia del Padre santo y se quedó en aquel lugar, mientras san Francisco siguió con los demás compañeros para Santiago. Llegados allí, se hallaban durante la noche en oración en la iglesia de Santiago, cuando le fue revelado por Dios a san Francisco que tenía que fundar muchos conventos por el mundo, ya que su Orden se había de extender y crecer con una gran muchedumbre de hermanos. Esta revelación movió a san Francisco a fundar conventos en aquellas tierras. Y, volviendo san Francisco por el mismo camino, encontró al hermano Bernardo, y con él al enfermo, con el que lo había dejado, perfectamente curado. Por lo cual, san Francisco, al año siguiente, dio permiso al hermano Bernardo para ir a Santiago.
La peregrinación de san Francisco de Asís a Compostela (¿1214?) no es un dato que pueda certificarse con total seguridad, ya que sólo las fuentes tardías (Florecillas, siglo XIV) hablan de ello. En este mismo sentido, no faltan las tradiciones, tanto orales como escritas (de dudosa procedencia), que hablan del paso de san Francisco y de sus primeros hermanos por diferentes pueblos y ciudades de la geografía española, como Sangüesa, Cañas, Burgos, Ciudad Rodrigo, etc. Lo cierto es que la peregrinación a través del Camino de Santiago estuvo muy presente en las primeras generaciones franciscanas y en total consonancia con el programa de vida penitente, itinerante y orientado al anuncio del Evangelio de los hermanos menores. En 1219 fray Juan Parenti (primer ministro de España) encabezó el envío de unos 100 hermanos, por encargo del Capítulo general. De esta misión surgirán la mayoría de fundaciones que hoy en día se atribuyen a san Francisco de Asís.