29 de septiembre de 2013

HACIA LA FIESTA DE S. FRANCISCO. DÍA 6º: PEREGRINOS Y HUÉSPEDES

Cuenta san Buenaventura en la Leyenda Mayor (7. 2) que cuando san Francisco hablaba con sus hermanos acerca de la pobreza, les repetía aquellas palabras del santo Evangelio: “Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar su cabeza”. Por esta razón enseñaba a sus hermanos que las casas que edificasen debían de ser humildes, al estilo de los pobres; que no las habitasen como propietarios, sino como huéspedes, considerándose peregrinos y forasteros, “pues constituye norma en los peregrinos -decía- ser alojados en casa ajena, desear ardientemente la patria e ir en paz de un lugar a otro”

En la Regla bulada encontramos estas sencillas palabras con las que Francisco resume la vida de los hermanos menores: “Nada retengáis como propiedad vuestra, ni casa ni lugar alguno; como peregrinos y extranjeros en este mundo, servid al Señor en pobreza y humildad”.

Oración: Padre, acrecienta en nosotros el deseo de los cielos nuevos y la tierra nueva donde habitará la justicia; concédenos adelantar su venida viviendo como hermanos que no buscan el poder ni el dominio, sino el servicio humilde; danos la gracia de proclamar la Buena Noticia a los pobres, el consuelo a los que tienen el corazón herido y la libertad a los cautivos; y, a la vez, que nos dejemos evangelizar por los pobres, no sea que habiendo predicado a los demás, no lleguemos nunca a convertirnos, poniendo en juego nuestra propia salvación. Escucha nuestra oración, Señor Dios nuestro, por el amor de tu Hijo Jesús. Amén.

¡Al Señor Jesús gloria y alabanza!