23 de agosto de 2017

CUANDO EL «SÍ» Y EL «NO» SE COMBATEN...


Para aquel que está escuchando una posible llamada de Dios, el sí y el no, en ocasiones, llegan a combatirse en el corazón. No es extraño, ya que toda opción implica una elección entre diversas posibilidades, y lo natural (¡hoy especialmente!) es desear tenerlo todo, inmediatamente y sin renunciar a nada. Pero este es un deseo infantil que no nos ayuda a crecer... 

Es importante que te no dejes vencer por la tentación de «tapar los oídos»: si es Dios el que te está hablando, él quiere lo mejor para ti y no pierdes nada con escuchar. El miedo que produce desasosiego interior ante un posible «sí» no viene de Dios... Sobre todo si es un miedo que te paraliza, que no te deja actuar. Los grandes maestros de la vida espiritual recomiendan que en estos casos hay que hacer justo lo contrario de lo que el miedo te empuja a hacer. Es decir: en lugar de no pensar en la posible vocación, hay que compartirlo con el confesor o acompañante espiritual, o con cualquier otro sacerdote o religioso/a de tu confianza, para que ellos te ayuden. 

Posiblemente, lo que estás viviendo es algo nuevo para ti, en lo que no tienes experiencia, de ahí el miedo y las muchas dudas. Piensa que nadie te va a "comer la cabeza", sino que te ayudarán a ver lo que Dios quiere de ti. Ánimo: ¡Merece la pena intentarlo!