1 de noviembre de 2013

CUIDADO CON SÓLO RECORDAR A LOS SANTOS...

Asís, Basílica inferior de San Francisco
Decía San Francisco: “es una gran vergüenza para nosotros, siervos de Dios, que los santos hicieron las obras y nosotros, recitándolas, queremos recibir gloria y honor” (Admonición 6ª).

Podemos caer en la tentación de preferir interpretar, contar, hacer discursos, enseñar... en vez de implicarnos. Hablar del Evangelio y del camino de los santos, de sus grandes y hermosas hazañas, con la ilusión de que así ya lo vivimos o los seguimos. 

El primado de la vida y de la praxis son notas características de San Francisco y su carisma.

Oración: Padre Santo, que manifiestas tu gloria en la asamblea de los santos, Tú nos ofreces el ejemplo de su vida, la ayuda de su intercesión y la participación en su destino, para que, animados por su presencia alentadora, luchemos sin desfallecer en la carrera y alcancemos, como ellos, la corona de gloria que no se marchita, por Cristo, Señor nuestro.

Santos y Santas del Señor, ¡rogad por nosotros!