EL DESIERTO FLORECERÁ: RESURGIR VOCACIONAL EN REINO UNIDO


Ya no son simples deseos o ilusiones. Las cifras comienzan a mostrar que algo está pasando en el Reino Unido desde hace algunos años, especialmente desde la “arriesgada” visita del Papa Benedicto XVI en septiembre de 2010 y la beatificación del cardenal Newman. Tendencia que se ha acentuado desde la elección del Papa Francisco. La conferencia episcopal de Inglaterra y Gales ha constatado, ¡con gran sorpresa!, que en los últimos tres años el número de nuevas vocaciones se ha triplicado. Es verdad que aún los signos de este “resurgir vocacional” son muy pequeños en un país que cuenta con cinco millones de católicos, pero son un motivo de esperanza para una Iglesia que lleva siglos viviendo en un ambiente más bien hostil e indiferente. “Definitivamente, algo está pasando”, ha expresado el responsable de vocaciones del arzobispado de Westminster y también los responsables de la Oficina Nacional de Vocaciones. “Desde hace varios años venimos percibiendo un incremento significativo en quienes deciden abrazar el sacerdocio y la vida religiosa”.

Y es que, en los últimos tres años, que coinciden con el tiempo transcurrido desde la visita apostólica de Benedicto XVI al Reino Unido y la elección del Papa Francisco, la asistencia a misa y las confesiones han aumentado en un 65%, que teniendo en cuenta la situación anterior es una cifra más que significativa. Estos datos afectan también a los jóvenes británicos, que, según fuentes de la conferencia episcopal, acuden cada vez más numerosos a las jornadas mundiales de la juventud y participan en peregrinaciones a Lourdes y a otros santuarios, donde tienen la oportunidad de descubrir y experimentar de manera más profunda la belleza del Evangelio, de los sacramentos y del compromiso cristiano vivido en la comunión de la Iglesia.

Un ejemplo de este cambio de tendencia lo están experimentando “en primera persona” nuestros hermanos de la Custodia de Reino Unido e Irlanda, conocidos tradicionalmente como Greyfriars (los frailes grises). Tras largos años de una desoladora sequía vocacional que parecía destinada a hacer desaparecer de nuevo (como en tiempos de Enrique VIII, aunque por motivos bien diversos) una presencia de entre las más antiguas de la Orden (los primeros franciscanos llegaron a las costas inglesas, en concreto al puerto de Dover, en septiembre de 1224), los frailes han comenzado un proceso de renovación con vistas a una mayor fidelidad al carisma, que comprende, entre otros aspectos, una nueva propuesta vocacional más explícita y una discreta y, a la vez, clara visibilidad de su consagración religiosa. Y parece que todo ello, con la gracia de Dios, empieza a dar sus primeros frutos... Hoy son 8 los frailes profesos en formación (a los que hay que sumar este año dos novicios) y, año tras año, el grupo vocacional ve aumentar el número de jóvenes que piden iniciar un camino de discernimiento. Los hay, incluso, que han dado el paso desde la Iglesia anglicana a la católica, pidiendo posteriormente entrar en la Orden. 

Ante esta noticia tan esperanzadora que nos llega desde el otro lado del canal de la Mancha, sólo podemos dar gracias a Dios y renovar nuestra firme confianza en que el Dueño de la viña y de los sembrados no deja de llamar a nuevos jóvenes al seguimiento de su Hijo, tras las huellas de su humilde siervo Francisco, también donde parecía que nada nuevo podía esperarse… Y es que, como profetizó Isaías, llegarán días en que “el desierto y el erial florecerán profusamente y también se alegrarán y cantarán con júbilo”

¡Al Señor Jesús gloria y alabanza!

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