28 de junio de 2014

¡LO QUE TIENE FUTURO!


En la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es disfrutar el momento, que no vale comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas, porque no se sabe lo que pasará el día de mañana... 

Sin embargo, lo realmente moderno y actual, ¡lo que tiene futuro!, ha sido y sigue siendo ir contracorriente, asumir responsabilidades, hacer opciones fuertes por Cristo, por la Iglesia, por los pobres, por los que no tienen quien les defienda... para demostrar al mundo que aún hoy es posible ser fieles hasta el final, que amar de verdad y sin tantos "peros" llena de alegría el corazón y que ser generosos con Dios y con los demás no te hace perder nada, sino, más bien, encontrar una riqueza de vida que dará sentido a toda tu existencia.

La vocación no es fruto de ningún proyecto humano o de una hábil estrategia organizativa. Es una realidad mucho más honda, ¡es un don de Dios!, una iniciativa misteriosa del Señor, que entra en la vida de una persona cautivándola con la belleza de su amor, despertando en ella una entrega total y definitiva a ese mismo amor.

Pregunta al Señor: ¿Qué quieres que haga? ¿Qué camino he de seguir? Y Él te lo hará ver... ¡No lo dudes! Y si es la vida franciscana, ¡escríbenos!