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26 de octubre de 2020

EL PAPA NOMBRA CARDENAL AL CUSTODIO DE ASÍS


Ayer el Papa "nombró" cardenal al padre Mauro Gambetti, custodio del Sacro Convento de san Francisco en Asís. Un hombre humilde, atento, acogedor, de gran entrega y buena preparación humana y espiritual. Dios quiera que su servicio a la Iglesia universal sea tan precioso como el que ha hecho hasta ahora a la Orden. Seguro que le esperan grandes responsabilidades. ¡Que nuestro padre san Francisco interceda por él y por su ministerio!

¡Para alabanza de Cristo y de su siervo Francisco!

18 de septiembre de 2020

LA VIDA DE SAN FRANCISCO EN CÓMIC


Os presentamos un proyecto muy interesante. La vida de san Francisco de Asís como nunca te la habían contado. ¡En cómic! Pero tranquilo: no es otra recopilación de tópicos sobre el patrono de los animales, los ecologistas... Desde el máximo respeto por su figura espiritual, en estas páginas descubrirás cómo un joven de familia rica, amante de los placeres mundanos y aspirante a caballero, pasó a convertirse en uno de los santos más conocidos y queridos de todos los tiempos. Entra en esta web para más info. y para apoyar el proyecto:

1 de julio de 2020

XXI CAPÍTULO PROVINCIAL OFM CONV. DE ESPAÑA


Amigos: paz y bien. Los Franciscanos Conventuales de la Provincia de España empezamos hoy nuestro XXI Capítulo Provincial, presidido por el Ministro general de la Orden fray Carlos Trovarelli. En medio de este contexto tan atípico causado por el COVID-19, será un tiempo de oración para ponernos a la escucha del querer de Dios, de discernimiento fraterno y revisión de estos últimos cuatro años y, sobre todo, de VOLVER A COMENZAR, porque, como decía nuestro padre san Francisco, "hasta ahora poco o nada hemos hecho en el servicio del Señor". 

Os pedimos que nos acompañéis con vuestras oraciones. ¡Qué el Señor nos bendiga y nos guarde a todos! Os iremos informando cada día por estos medios. 

Puedes seguir la crónica de cada día del Capítulo y algunas fotos en nuestra página de facebook: https://www.facebook.com/franciscanosconventuales.deespana/ 

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12 de abril de 2020

MENSAJE PASCUAL DEL MINISTRO GENERAL


Roma, Pascua de 2020
No está aquí. Ha resucitado. (Mt 28, 6a)

Queridos hermanos,

siempre me llamó la atención la expresión con la cual el ángel, sentado sobre la piedra que había sellado la tumba de Cristo, se dirigió a María de Magdala y a la otra María: «Él no está aquí. Ha resucitado». Me impresiona el matiz de la expresión, que pasa de un débil «no está aquí» a un solemne «ha resucitado».

Ciertamente no se trata de una simple descripción; no es la indicación espacio-temporal de la ubicación de un cuerpo (de hecho, el del Crucificado), sino del anuncio de la nueva creación, de la victoria final. Es la declaración definitiva de la voluntad salvífica del Padre, de la redención actuada en el sacrificio del Hijo.

Sin embargo, lo repito, la expresión comienza con una modalidad expresiva débil: «no está aquí». El ángel, sentado al modo de un obrero que descansa un momento durante su jornada, anuncia el feliz resultado del itinerario pascual (pasión, muerte y resurrección) de una manera serena, simple y no invasiva.

Interpreto este «estilo» como la oportuna continuación de la actitud que Jesús eligió a lo largo de su ministerio: palabras discretas, gestos simples, presencia ungida de una autoridad serena… para comunicar al mundo la magnificencia de la Buena Nueva; la justicia y la paz del Evangelio; la magnanimidad del amor misericordioso del Padre.

Es mi deseo que en esta Fiesta de Pascua, marcada -en gran parte del mundo- por la debilidad, la enfermedad, la pobreza, la incertidumbre, la falta de inmunidad y de justicia, nosotros, franciscanos, sepamos ser signos creíbles de esperanza de una manera serena, sin muchas palabras, con gestos -quizás- escondidos, pero con un activo y decidido amor. Así podremos ser instrumentos del Amor salvífico del Padre, que hace nuevas todas las cosas.

Y así, el Misterio de esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio, trae la concordia,
doblega a los potentes.

(Del Pregón pascual)

Fray Carlos A. TROVARELLI
Ministro general

5 de abril de 2020

NUEVO MINISTRO PROVINCIAL OFM CONV. DE ESPAÑA


En los días pasados, fray Juan Antonio ADÁNEZ SILVÁN fue elegido nuevo Ministro de la Provincia de España de los Frailes Menores Conventuales. 

Fray Juan Antonio nació en Almorox (Toledo) el 06 de septiembre de 1958. Frecuentó el Seminario menor con nuestros hermanos de Palencia y emitió la Profesión simple el 12 de septiembre de 1976, después del año de Noviciado vivido en Zaragoza. Estudió la filosofía en Asís y la teología con los Jesuitas en Sant Cugat (Barcelona); por último, consiguió la licenciatura en teología espiritual en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en el 1983.

Profesó los votos solemnes el 04 de septiembre de 1982 y fue ordenado presbítero el 12 de mayo de 1984, mediante la imposición de manos del Card. Marcelo GONZÁLEZ MARTÍN, en la parroquia San Cristóbal de Almorox.

Ha trabajado en diferentes iglesias, parroquias y colegios de la Orden: Sevilla, Zaragoza, Palencia y Barcelona, colegio San Buenaventura de Madrid y san Francisco de Asís en Valladolid. Ha sido Delegado provincial para la pastoral juvenil y vocacional; del 1998 al año 2000 fue Director del Secretariado nacional de pastoral juvenil y vocacional de la CONFER.

Durante cuatro mandatos ha sido Definidor provincial y colaborador de la revista “Antena Conventual” de la Provincia española; actualmente era Vicario provincial y guardián del convento de Valladolid.

Oramos por él y le deseamos un buen servicio fraterno durante los próximos cuatro años.

18 de septiembre de 2019

CAMINAR POR LAS ALTURAS: S. JOSÉ DE CUPERTINO

El 18 de septiembre celebramos a san José de Cupertino, franciscano conventual italiano. Cuando pienso en este santo, me vienen a la cabeza las palabras del profeta Habacuc: “El Señor soberano es mi fuerza, él me da piernas de gacela y me hace caminar por las alturas” (3, 19). Toda su vida estuvo jalonada de experiencias muy duras y aplastantes. Lo normal hubiese sido que una persona así jamás hubiera “levantado el vuelo”, arrastrando como una losa pesadísima una imagen de sí mismo y una autoestima ínfimas... Me explico. 

Cuentan que Giuseppe vino al mundo en un establo de la pequeña aldea de Cupertino (Pulla, sur de Italia). Su familia tuvo que refugiarse en aquel tugurio pobrísimo como consecuencia de la sentencia de embargo dictada contra el padre por no poder pagar a sus acreedores. Desde niño, sufrió el carácter áspero y furibundo de su madre, que solía tratarlo con mucha dureza, recordándole frecuentemente que “no servía para nada, que era un inútil”. Sintió muy joven la llamada a la vida religiosa y pidió ser admitido en varios conventos franciscanos, pero de todos ellos lo echaron. Los frailes decían que los encargos que se le daban, o se le olvidaban o los hacía al revés. Pasaba por ser un inútil para todo. En el colmo de sus males, al volver a casa tras un nuevo fracaso en la vida conventual, su padre acababa de morir y los acreedores pretendieron meter al hijo, heredero de deudas, entre rejas. ¡Con cuántas humillaciones prepara el Señor el alma de algunos de sus santos! 

Pasará largas horas en el santuario de la Grottella de su ciudad natal, delante de la imagen de la Virgen, confiándole su suerte: “Todos me echan. Todos se burlan de mí. ¡Mis propios familiares! ¿Qué será de mí? ¿Qué hacer? ¡Señor, en tus manos entrego mi destino! ¡María, sálvame y ayúdame!”. Finalmente, será admitido entre los franciscanos conventuales. Pero esta vez, el oro que cubrían las pobres apariencias empezó a brillar. Y los frailes lo percibieron. Superó los estudios al sacerdocio con tesón y mucha ayuda del cielo, y en el ejercicio del ministerio se desvivió en el cuidado de los pobres con una caridad sin límite. Fue buscado como confesor; sus jornadas estuvieron entretejidas de mucha oración, ayuno y penitencias. También de milagros, éxtasis y levitaciones. Pero no tardaron en aparecer envidias y denuncias que hicieron que interviniera la Inquisición, condenándole a una especie de “arresto conventual”. 

Murió entre sus frailes en el convento de Ósimo, donde se encuentra su sepulcro. Cuando todo hacía presagiar una vida “aplastada” bajo el peso de tantas humillaciones y desprecios, “el Señor soberano fue su fuerza, le dio piernas de gacela y le hizo caminar por las alturas”. Y será conocido como “el santo de los vuelos”. Tremenda paradoja. Tras su muerte, un perfume extraordinario, que tantas veces había descubierto su presencia en los recovecos de los conventos, se difundió por todas partes y duró en su celda más de trece años.

11 de septiembre de 2019

ESTOY A TU PUERTA Y LLAMO...


La vocación suele manifestarse al principio a través de formas muy diversas. Es Dios el que llama, ¡el que está detrás de todo!, pero se sirve de tantas pequeñas mediaciones (personas, experiencias, lecturas...), como también de “pequeños flashes” de desconcierto y de insatisfacción que van preparando el corazón para ponerlo en actitud de búsqueda, de escucha, de apertura. La llamada es algo que sólo uno mismo puede escuchar en su interior, cuando es capaz de hacer silencio, y en la que siempre queda un margen para el misterio. Decía san Juan Pablo II respondiendo a una pregunta sobre su propia vocación: «tengo que empezar por decir que es imposible explicarla por completo. Porque no deja de ser un misterio hasta para mí mismo. ¿Cómo se pueden explicar los caminos del Señor? Con todo, sé que en cierto momento de mi vida me convencí de que Cristo me decía lo que había dicho a miles de jóvenes antes que a mí: “¡Ven y sígueme!”. Sentí muy claramente que la voz que oía en mi corazón no era humana ni una ocurrencia mía. Cristo me llamaba para servirle como sacerdote.» 

La vida de los santos, como la de san Francisco, nos muestra que Dios suele dar a conocer su voluntad de modo sencillo, a través de las cosas ordinarias: “mira que estoy a la puerta y llamo”. Espera que libremente acojamos su propuesta, nos decidamos a dar el paso, nos fiemos plenamente de Él: ¡pues sólo quiere que seamos felices de verdad! No lo dudes: vale la pena decir que sí al Señor. Vale la pena entregarle la vida entera. Vale la pena renunciar a tantas cosas por seguirle a Él, por llevar al corazón de gentes, tierras, historias, vidas heridas y sedientas de Él, la luz y la esperanza de su amor. 

No lo dudes: ¡si oyes hoy la voz de Dios, no endurezcas tu corazón!, no pierdas el tiempo inventando excusas, intentado convencerte a ti mismo de que no puede ser verdad. Mira a tu alrededor y fíjate de cuántas maneras sencillas, pero ciertas, te está diciendo el Señor que quiere contar contigo, que espera tu sí, que te necesita... Sí, está a tu puerta y llama, esperando que le abras...

5 de junio de 2019

QUIERO LO QUE TÚ QUIERAS

Sólo Jesús conoce nuestro corazón, nuestros deseos más profundos… Si estás escuchando la llamada del Señor a darte totalmente a Él para servir a su Iglesia como consagrado o sacerdote, no te dejes paralizar por la duda o el miedo. Pronuncia con valentía tu propio “sí” sin reservas, dile: "Señor, quiero lo que Tú quieras". Y fiáte de Él, que es siempre fiel en todas sus promesas. En Su querer está tu felicidad. 

31 de mayo de 2019

NUEVO MINISTRO GENERAL DE LA ORDEN

En el marco del 202º Capítulo general OFM Conv., que se está celebrando en el Sacro Convento de Asís, ha sido elegido Ministro general FRAY CARLOS TROVARELLI, de la Provincia Rioplatense. Será el 120 sucesor del padre san Francisco de Asís. ¡Qué el Señor le bendiga y le asista en esta nueva misión al servicio de todos los hermanos! Más info: https://www.capgenofmconv.org/
Fray Carlos hace la profesión de fe y el juramento ante la tumba del padre san Francisco
Nuevo gobierno general de la Orden
Los frailes capitulares en el claustro del Sacro Convento de Asís

7 de marzo de 2019

"AMOR SIN MEDIDA". FOLLETO DE CUARESMA


Acabamos de empezar el tiempo santo de la Cuaresma que san Francisco, santa Clara y todos nuestros santos vivían con especial intensidad. Os ofrecemos, un año más, el folleto de oraciones y testimonios que hemos preparado. Puedes compartirlo y difundirlo para que también ayude a otros muchos. 

Lo que vamos a contemplar en la Pascua va a ser algo muy grande, ¡lo más grande!: un AMOR sin medida, sin límites. Merece la pena prepararse bien para acoger y celebrar el AMOR de CRISTO, ¿no crees? ¡Ánimo y buena Cuaresma! 

Descárgate el folleto en este enlace:
https://drive.google.com/…/18xKJkEQph3WVCDsauf3PmI1PG…/view…

13 de junio de 2018

FIESTA DE SAN ANTONIO DE PADUA

Aunque san Antonio no pertenecía al círculo de los primeros compañeros de san Francisco, vivió la frescura de los orígenes del carisma con total adhesión y con docilidad absoluta. Supo captar la esencia de la vida y de la espiritualidad de san Francisco y de sus primeros hermanos: el seguimiento radical de Cristo pobre y humilde; el deseo apasionado de dar testimonio de su amor por Cristo hasta el martirio, si fuera necesario; el espíritu de itinerancia y de provisionalidad para ir donde lo mandara la obediencia y lo esperara «el pueblo sediento de Dios»; la centralidad de la palabra de Dios en su predicación, que para Antonio era la «tierra fecunda, el resumen de todo el saber: «Quien no conoce las sagradas letras, no conoce ninguna».

Su sensibilidad franciscana fue plenamente reconocida por los hermanos y por el mismo santo de Asís. Así lo demuestra la carta que san Francisco le escribió a finales de 1223 o a principio de 1224, cuando llamaron a Antonio a Bolonia para que enseñara sagrada teología a los hermanos: «Al hermano Antonio, mi obispo, el hermano Francisco: salud. Me agrada que enseñes la sagrada teología a los hermanos, a condición de que, por razón de este estudio, no apagues el espíritu de la oración y devoción, como se contiene en la Regla». 

Una alusión de la Vida primera de Celano, redactada entre 1228 y 1229, es decir, cuando Antonio todavía vivía, revela la fidelidad con que el Santo de Padua siguió, tanto en su enseñanza en Bolonia como en su predicación itinerante, las indicaciones de Francisco. Hablando del Capítulo provincial de 1224 en Arlés, escribe Celano: «También estaba presente en aquel capítulo el hermano Antonio, a quien el Señor abrió la inteligencia para que entendiese las Escrituras y hablara de Jesús en todo el mundo palabras más dulces que la miel y el panal». 

Algunas preciosas frases extraídas de sus escritos: 

“La caridad es el alma de la fe, hace que esté viva; sin el amor, la fe muere”. 

“Oh ricos haced amigos... a los pobres, acogedlos en vuestras casas: luego serán ellos, los pobres, quienes os acogerán en los tabernáculos eternos, donde existe la belleza de la paz, la confianza de la seguridad, y la opulenta serenidad de la saciedad eterna”.

“Cristo, que es tu vida, está colgado delante de ti, para que tú mires en la cruz como en un espejo. Allí podrás conocer cuán mortales fueron tus heridas, que ninguna medicina habría podido curar, a no ser la de la sangre del Hijo de Dios. Si miras bien, podrás darte cuenta de cuán grandes son tu dignidad humana y tu valor... En ningún otro lugar el hombre puede comprender mejor lo que vale que mirándose en el espejo de la cruz”.

“Si predicas a Jesús, él ablanda los corazones duros; si lo invocas, endulzas las tentaciones amargas; si piensas en él, te ilumina el corazón; si lo lees, te sacia la mente”.

“Los buenos prelados de la Iglesia y los verdaderos religiosos son estrellas brillantes en lugar tenebroso. Ellos dirigen a los navegantes a través del mar, con rumbo recto hasta las puertas de la vida eterna. Pero los hipócritas y falsos religiosos son estrellas errantes, causa de naufragio para otros. Por eso serán golpeados por la tempestad de la muerte eterna”.

7 de febrero de 2018

CAMINA, ¡NO VAS SOLO!


No es extraño que en el camino vocacional, el momento de la decisión conlleve franquear algunas barreras, vencer miedos y atreverse a hacer ese acto de confianza que nos abre a una vida nueva que no podemos controlar ni prever. San Francisco también tuvo que recorrer este mismo camino hasta poder exclamar en verdad: «De aquí en adelante puedo decir con absoluta confianza: Padre nuestro, que estás en los cielos, en quien he depositado todo mi tesoro y toda la seguridad de mi esperanza» (LM 2,4). Y un poco más tarde, sin esperarlo, el Señor le regaló hermanos para que nunca más caminara solo. 

Aquel que no es capaz de abrirse a la confianza, que no se reconoce en manos de Otro, se constituye en centro absoluto y, poco a poco, cae en la trampa del dominio, de la apropiación, del encerrarse en sí mismo. ¿Por qué? Porque si Dios no es su origen, el hombre debe «hacerse a sí mismo» él solo, a pulso. Se siente frágil. Se siente solo. Tiene miedo. Y disfrazará su miedo, su fragilidad, dominando o excluyendo a los demás. O excluyéndose a sí mismo. San Francisco descubrió que el secreto está en hundir sus raíces en otra parte, en Otro, con total confianza. Y apoyarse en la cercanía de los hermanos que Dios va poniendo en el camino. 

Entonces, superada la barrera de la desconfianza, liberado de todo tipo de seguridad en sí mismo, en lo sucesivo estará disponible en las manos del Padre, ¡las mejores!: Haz de mí lo que quieras. Su vuelta al «corazón del Evangelio» comienza por abrirse a la paternidad de Dios y al don de la fraternidad. Un camino que irá siempre a más... Por tanto, no tengas miedo de decir: Señor, pongo mi vida en tus manos. ¡Haz de mi lo que quieras! No caminarás solo... 

¡Al Señor Jesús gloria y alabanza!